Todo cubierto. Casi 35.000 simpatizantes de Independiente ocuparon cada uno de los huecos del Libertadores de América que les fueron asignados. Muchos de ellos fueron vistos antes del encuentro en las adyacencias de la cancha, buscando a revendedores que les pudieran ofrecer la "mágica" entrada que necesitaban para acompañar al equipo que conduce Mohamed.
Visitantes. Unos 200 simpatizantes de Goiás fueron ubicados en un pequeño espacio en la cabecera visitante y estuvieron en todo momento custodiado por la Policía. Los hinchas brasileños permanecieron encerrados en una suerte de corralito de acrílico. Estallaron en un grito que contrastó con el silencio de los demás, cuando Rafael Moura, mediante un cabezazo, estableció el 1 a 1 parcial, cuando promediaba la primera parte.
Un hincha especial. Sergio "Kun" Agüero juega en Atlético de Madrid, pero su corazón está en Avellaneda. El delantero siguió desde España la final contra Goiás y se ilusiona con el reencuentro con los hinchas del rojo. "Me pasaron fotos de los hinchas en el estadio en las que muestran la bandera que lleva mi nombre... Me hubiese gustado hacer un viaje relámpago y estar ahí para disfrutar el espectáculo", confesó.
Prohibido dormir. Durante toda la noche previa y con la ayuda de una importante carga de pirotecnia, decenas de hinchas de Independiente mantuvieron despiertos a los jugadores de Goiás. Con el único objetivo de impedir el descanso de los brasileños hospedados en el Hotel Emperador los fanáticos bailaron, cantaron y encendieron todo tipo de cohetes.